Metabolismo acelerado

13.07.2018

EJERCICIO ¿Cuestión de genética? Aunque la genética pueda ser un factor en el funcionamiento de tu metabolismo, no lo es todo. ¡No te excuses con ello!

Tus hábitos diarios son los que le dan gran forma a tu metabolismo, los que determinan que sea de una manera u otra. Lo habitual, lo que haces con más frecuencia. 

¿Qué hacer, entonces, para acelerar tu metabolismo? Aquí te dejo unos consejos básicos generales para que comiences a restaurar tus estructuras internas.


1. Muévete: El ejercicio es indispensable. 

El ejercicio cardiovascular ayuda, pero no debe ser la única manera de entrenar. Tenemos que incluir el trabajo muscular, por ejemplo, pesos libres (por lo general, más efectivos que las máquinas, ya que al hacerlos, se implican más músculos).

Si quieres ganar masa muscular, dale prioridad a ser más funcional, con ejercicios de fuerza, ejercicios metabólicos como el HIIT y ejercicios con peso corporal como la calistenia. 

Incluir esto en tu rutina semanal, te proporcionará grandes beneficios.


2. Come más. ¿Qué?, ¿Que coma más? Así es. 

Haces dieta y recuperas los kilos enseguida ¿no?.  El cuerpo no entiende de dietas, entiende de supervivencia. Si le damos menos calorías, él buscará la manera de guardarlas para reservarlas en caso de tener que utilizarlas, con lo cual, esas calorías se acumulan en forma de grasa.

Una de las maneras de acelerar el metabolismo es: comer más y moverse más. Comer y quemar.

Esto no quiere decir comer más dulces, quiere decir comer mejor. 

Lo más importante: Prioriza el consumo de alimentos naturales

La mayoría de la gente identifica como sanos los productos light o 0 grasa o 0 azúcares. Pero por muy sanos que parezcan, no lo son realmente, solo es marketing.

Nosotros, por naturaleza, estamos adaptados a consumir alimentos naturales, nuestro cuerpo los prefiere. Si consumes solo alimentos naturales, ¡podrás comer la cantidad que quieras sin engordar! Vegetales, frutas, carnes, pescados...

Los alimentos modernos confunden a nuestras hormonas y nos hacen confundir las sensaciones de saciedad y de hambre.

Reduce los carbohidratos si lo necesitas, pero no los elimines, entiende que no son malos. Las grasas saturadas también son necesarias, como el aguacate o el aceite de oliva. Aumenta el consumo de proteína (efecto termogénico) y de los alimentos ricos en fibra (integrales) y omega 3 como los pescados azules.

Por último, los días trampa son importantes a nivel psicológico y fisiológico. Ayuda a romper la monotonía en épocas de dieta y a mantener el equilibrio de tus hormonas. Comer  de vez en cuando alimentos modernos, mas procesados, no te saboteará nada. Lo importante es lo que hagas con más frecuencia. 

En definitiva, come mas y muévete mas. 

Comer nos hace felices, y hacer ejercicio también, no te prives de ninguno de los dos.