Abrigarse para sudar y quemar grasa 

05.09.2017

MITOS "Si no sudas cuando entrenas, no estas quemando grasa" "El sudor es la grasa llorando" ¿Lo has oído alguna vez? Error. 

Mucha gente, cuando va a entrenar, incluso en verano, se ponen muchas capas de ropa encima, sudaderas, fajas de plástico etc. Esto lo hacen con el propósito de sudar más para quemar mas grasa.

Pero lo cierto es que la quema de grasa no tiene nada que ver con la producción de sudor.

Son dos procesos bioquímicos completamente diferentes.


La sudoración es un mecanismo que tiene nuestro organismo para regular la temperatura corporal.

La temperatura de nuestro cuerpo aumenta por el ejercicio físico que le demandamos y comienza a segregar sudor para refrigerarse.

Cuando sudamos, las glándulas sudoríparas secretan el sudor, líquido esencial para este mantenimiento de la temperatura del cuerpo.

El sudor está compuesto fundamentalmente por agua (98%) y también contiene vitamina C, sales minerales, ácido úrico, amoníaco, urea, anticuerpos y ácido láctico. Por eso tiene ese saborcillo salado. Nada de grasa.

La transpiración está regulada por el sistema nervioso simpático.


La grasa, en cambio, no se suda, se oxida.

Cuando haces ejercicio, los ácidos grasos se transportan hasta llegar al tejido muscular atravesando la membrana celular y llegando a la mitocondria. Aquí es donde se utilizan esos ácidos grasos como energía.

Para que lo entiendas: cuando estás haciendo ejercicio, el músculo agarra el teléfono y llama a las grasas y les dice: "oye mándame la grasa, que necesito energía".

Entonces las grasas van hacia el músculo y aquí, es donde se queman en presencia de oxígeno, concretamente en las mitocondrias, que son una especie de hornos para producir la energía que necesitamos.


Como ves, son dos procesos completamente diferentes. Cuando hacemos deporte, ¿estaremos quemando grasa? Es posible, pero debido a la actividad física, no a la cantidad de sudor que produzcamos.

Imagina que estás en la playa, tirada en la toalla en bikini, a pleno sol, disfrutando el día y poniéndote morena. ¿Estás sudando?, casi seguro que sí. ¿Estás quemando grasa?, rotundamente no. Estás sudando para regular la temperatura corporal. Ojalá se quemara grasa así de fácil, sin moverse, tumbado en la toalla.


SOLUCIÓN:

Una vez aclarado que la sudoración es un proceso completamente diferente al de quema de grasa.

¿Cómo podríamos incentivar, entonces, de alguna manera esa quema de grasa extra durante nuestra sesión de ejercicio?

Pues haciendo todo lo contrario, saliendo a la calle en invierno a hacer ejercicio con frío.

¿¿Quée??, ¿Por qué??

Cuando te abrigas demasiado en verano mientras haces ejercicio, tu cuerpo sufre, tienes la sensación de estar mas agotado, te cuesta mas esfuerzo, rindes menos y te puede dar hasta una bajada de tensión. Tu cuerpo intenta refrigerarse, sin parar de sudar, para evitar que le de un yuyu.

En cambio, si haces ejercicio un día de invierno con frío en la calle, lo que ocurre es todo lo contrario, se activa el metabolismo y podría ayudarnos a quemar mas calorías.

Esto ocurre porque el cuerpo tiene que hacer un gran esfuerzo para que la temperatura natural corporal no se enfríe, básicamente por supervivencia, y esto es un proceso que requiere mucha mas energía.

Y ¿que va a pasar si necesitamos energía? Como expliqué antes, el músculo va a llamar a las grasas para poder transformarlas en esa energía.


Otra pregunta es, ¿se pierde peso?

Al sudar estás eliminando agua de tu organismo, por lo que sudar mucho puede contribuir a la pérdida de peso. Peso que recuperarás en cuanto vuelvas a hidratarte.

Nuestro peso no es más que un número que, además, engloba muchas cosas: cuánto pesan nuestros huesos, nuestros órganos, la cantidad de agua que hay en nuestro cuerpo, otros líquidos, nuestra masa muscular, nuestra masa grasa.. No debemos fiarnos del peso para saber si  vamos por buen camino o no.


Lección del día:

  • Más sudor no tiene por qué ser igual a más grasa perdida ni a más esfuerzo, sino a una mayor temperatura del cuerpo y a una mayor necesidad de refrigeración. 
  • Abrigarse en exceso es peor para tu rendimiento y tu salud
  • En su lugar, haz ejercicio un día frío, ya que el proceso de intentar que tu cuerpo mantenga el calor natural corporal, requiere mucha más energía y por lo tanto quemará mas grasa.